Hace unos meses nos tocó revisar un proyecto de pavimentación en Tierras Blancas donde la subrasante, una arena limosa con gravas redondeadas típica de las quebradas costeras de Coquimbo, se desmoronaba apenas la humedecías un poco. El contratista había asumido un CBR del 20% basado en una inspección visual, pero cuando metimos el penetrómetro en terreno y llevamos las muestras al laboratorio, el valor real en condición saturada no pasaba del 5%. Tuvieron que estabilizar con cemento y aumentar el espesor de base en 15 centímetros. En una zona donde las napas freáticas son altas en las partes bajas de la ciudad y los suelos salinos atacan las estructuras de pavimento, el CBR no es un número decorativo: es la columna vertebral de un diseño vial que no se deforme al primer ciclo de carga pesada. Por eso, en cada proyecto vial de Coquimbo, desde la Ruta 5 hasta los pasajes del sector Pan de Azúcar, aplicamos el ensayo CBR bajo la norma 8.102.3 del Manual de Carreteras, asegurando que la capacidad de soporte se mida en condiciones reales de humedad y densidad, para que el paquete estructural aguante el tránsito minero y portuario que caracteriza a la región.
Un CBR mal estimado en terreno saturado de Coquimbo puede recortar la vida útil del pavimento a la mitad de lo proyectado en diseño.
Aspectos locales
El error más repetido que vemos en la región es que las constructoras mandan a hacer un CBR con muestras secadas al horno o apenas humedecidas, sin saturar la probeta, y después el pavimento colapsa en julio cuando la humedad ambiental de la costa de Coquimbo y las lluvias esporádicas saturan la base granular. Una subrasante que en estado seco da CBR 25 puede caer a CBR 3 cuando se satura, y si el diseño estructural se hizo con el número seco, las deformaciones permanentes aparecen en menos de dos temporadas. Otro punto crítico es ignorar la salinidad del suelo: en sectores como Guayacán o la Parte Alta, los sulfatos reaccionan con el cemento de las bases estabilizadas, generando expansiones que agrietan la carpeta asfáltica. Por eso insistimos en que el CBR debe hacerse con la muestra en su densidad in situ y saturada, y en suelos salinos es mandatorio evaluar la necesidad de cementos resistentes a sulfatos o barreras de vapor bajo el pavimento. Saltarse ese paso es firmar un pavimento sentenciado a agrietamiento prematuro.
Preguntas comunes
¿Cuál es el precio de un estudio CBR para un proyecto vial en Coquimbo?
El costo varía según la cantidad de puntos de ensayo y la longitud del trazado, pero para un proyecto típico de pavimentación de calle o camino secundario en Coquimbo, el servicio completo de CBR con calicatas y diseño de paquete estructural se mueve entre $87.000 y $139.000 por punto de control, incluyendo el informe firmado por profesional competente.
¿Qué valor de CBR necesita mi subrasante para un camino de bajo tránsito en la zona?
Según el Manual de Carreteras, para tránsito bajo (< 1 millón de ejes equivalentes) se recomienda un CBR mínimo del 6% en la subrasante compactada. Si el suelo natural en Coquimbo da menos —algo común en los limos arenosos de la terraza costera— es necesario un mejoramiento con material granular o estabilización química para alcanzar ese umbral.
¿Cada cuántos metros debo hacer un CBR en el trazado de un camino?
La frecuencia depende de la homogeneidad del suelo. En terrenos uniformes, cada 200 a 500 metros es aceptable. Pero en Coquimbo, donde los depósitos fluviales y rellenos cambian bruscamente, nosotros recomendamos un punto por cada cambio de material o al menos cada 200 metros lineales, y siempre uno por cada calicata de reconocimiento abierta.
¿El CBR se hace solo en laboratorio o también se puede medir en terreno?
El CBR de diseño se determina en laboratorio bajo condiciones controladas de compactación y saturación. En terreno se puede hacer un CBR in situ con equipo portátil para verificar correlaciones, pero el valor de diseño que manda para calcular espesores siempre es el de laboratorio, porque es el que garantiza la condición más desfavorable de humedad que el pavimento va a enfrentar en Coquimbo.
¿Influye la salinidad del suelo de Coquimbo en el resultado del CBR?
La salinidad no altera directamente el número CBR medido en el ensayo de penetración, pero sí afecta la durabilidad de la solución de pavimento que se diseña a partir de ese CBR. En suelos salinos de Coquimbo, aunque el CBR sea alto, hay que proteger las capas estabilizadas con cemento del ataque de sulfatos, usando cemento puzolánico o interponiendo una barrera impermeable.